Afortunadamente, a continuación hay siete maneras naturales para ayudarte a dejar de dar vueltas y que puedas dormir con un sueño reparador.
- 1. Enjuagá la congestión. Eliminá la mucosidad que está interfiriendo con la respiración efectuando lavados nasales regulares. En la mayoría de las farmacias podrás adquirir elementos de enjuague nasal fáciles de usar sin producir dolor. Esencialmente, estás enjuagando la cavidad nasal con una mezcla de agua destilada y sodio. Esto ayuda a despejar los conductos y mantenerlos húmedos. Si no te resulta cómodo realizar un enjuague nasal, en su lugar probá con un aerosol nasal de solución salina.
- 2. Oscurecé la habitación. Es importante crear un ambiente sano que propicie la calidad del sueño. Debido a que la entrada de luz indica al cerebro que es hora de despertarse, tratá de impedir que la luz matinal llegue a tus ojos. Podés lograr esto instalando cortinas oscuras o con el uso de un cómodo antifaz para dormir que cubra tus ojos. Además, si tenés un reloj de alarma iluminado, asegurate de que no esté dirigido hacia vos durante la noche.
- 3. Mantené fresca la habitación. En tu dormitorio, ajustá el termostato a baja temperatura. Cuando la temperatura del cuerpo baja, el cerebro también se va a dormir. La National Sleep Foundation recomienda que usted mantenga su habitación entre 12,2 ºC y 23,8 ºC.
- 4. Date una ducha caliente. Antes de acostarte, reuní la fuerza necesaria para tomar una ducha caliente. Al salir, la caída de la temperatura corporal ayuda a preparar a tu cerebro para el sueño. Con un beneficio adicional: el vapor afloja la congestión e hidrata las vías de tu nariz y garganta.
- 5. Acostate con medias. Ponete un par de medias acogedoras antes de meterse en la cama. Según un estudio suizo, el calentamiento de los pies ayuda a que tu cuerpo se relaje y esto lo conduce al estado de somnolencia.1
- 6. Elevá tu cabeza. Cuando estás enferma, dormí con la cabeza elevada. Levantá el cuerpo con unas cuantas almohadas extra o los mullidos almohadones de tu sofá. Dormir con la cabeza elevada ayuda a aliviar la presión de los senos y hace menos difícil la respiración.
- 7. Relajá tu mente. Incluso cuando estés agotado y no te sientas bien, a veces podés tener un bloqueo mental que te impide conciliar el sueño. Para entrar en el estado mental adecuado, probá una de estas actividades calmantes: meditar, anotar tus pensamientos en un diario, escuchar música relajante o leer tu libro favorito.