Es probable que la tos persistente sea causada por el goteo nasal posterior, que ocurre cuando la mucosidad de la nariz y los senos nasales drenan hacia la garganta. Así que, mientras tu hijo no tenga fiebre y no se sienta incómodo, el retornar a la escuela es una expectativa razonable.
Decile a tu hijo que tome agua en abundancia durante todo el día: ayuda a mantener las vías respiratorias hidratadas y alivia la garganta irritada. Esto es especialmente importante para los chicos que asisten a colegios con sistemas de calefacción interior. Al soplar aire caliente dentro del aula, el aire puede llegar a estar muy seco.
Seguí controlando la tos de tu hijo para observar los cambios. Si notás cualquiera de estos síntomas de alerta, llevalo al médico:
- Una tos con sibilancias o silbidos. Si tu hijo hace un sonido sibilante o silbido al toser, las vías respiratorias inferiores pueden estar inflamadas debido a una infección, tales como la bronquitis o el asma.
- Una tos con fiebre alta. La tos acompañada de fiebre de 38,8 ºC o superior, podría indicar una neumonía.
- Una tos persistente. Si la tos dura más de una semana, tu hijo puede tener asma, alergias o una sinusitis crónica.